domingo, 4 de septiembre de 2016

El mar y la búsqueda de lo inexplicable. Reflexiones sobre el Ser y el Querer Ser.

Hola a todos enamorados de Egipto,

A veces vivimos empeñados en buscar la perfección en nuestras vidas. Cuando nos llega el momento, salimos deseosos de encontrar la aprobación de nuestros seres queridos y de la sociedad. En cambio, tras una vida sacrificada buscando sorprender, nos damos cuenta de que nada de eso nos  hace felices. Es entonces cuando nos damos cuenta de que las pequeñas cosas que hay en nuestro alrededor son los detalles de una vida sencilla y dedicada al amor, el camino para que nuestras almas encuentren la satisfacción y plenitud que nuestros egos nunca llegarán a encontrar.

En esta sección de este misceláneo blog dedicado a la egiptología y reflexiones generales sobre los seres humanos y el universo os invito a compartir esas pequeñas cosas que dan la felicidad.

Quería hablaros del mar.
Verlo cada día, refugiado y sostenido por sus olas, fuerte y vulnerable al mismo tiempo, me inspira a darme cuenta de que los sueños siempre están ahí, esperando a ser escuchados. Aventuras y misterios que buscamos desde niño y que nos obligamos a olvidar durante un tiempo, cuando fingimos ser adultos. En cambio el mar, siempre ahí, está listo para recordarnos que somo motitas pequeñitas en un universo tan inmenso, que jamás llegaremos a comprender.

Debemos cuidarlo, porque el mar es fuente de vida y fuente de sanación para todo nuestro planeta, nuestro verdadero hogar. Sus barcos en el horizonte, su espíritu salvaje y libre es un símbolo de poder y autenticidad. En él los humanos hemos escrito tantas historias, hemos vivido tantos descubrimientos, batallas e incluso historias inexplicables. Todas ellas conservadas en algún lugar de la memoria de la Naturaleza, donde todo queda a pesar del transcurrir del tiempo. Quién pudiera acceder a ellas para sentir su ilimitada sensación de libertad. Dicen que el Hombre sabe más del espacio exterior que de las profundidades de los océanos.


Como el mar, no os pongáis limitaciones que queráis o no os han sido impuestas por esta sociedad destructiva. Cuando decidimos ser nosotros mismos, guiarnos por lo que verdaderamente nos gusta, nos sentimos libres de sanar las heridas y las frustraciones acumuladas durante años y años. A todos los curiosos que me estén leyendo ahora mismo les invito a dejarse impresionar por el misterio del mar, por sus historias contadas y no contadas. Y quien dice del mar, dice de todo el universo, o multiverso del que ya hablan. Profesores desde el instituto hasta las universidades más prestigiosas olvidaron esa esencia que despierta la curiosidad en nuestra especie, y sin darse cuenta nos arrebatan, sumergiéndonos en sus propios universos donde la esencia del saber ya no es esa búsqueda casi sagrada de lo desconocido para nosotros, si no una batalla constante de ver quién llega antes a  qué.

Volvamos a impresionarnos por esa inmensidad, como la del mar. Que siempre está ahí, aunque alguien la ignore. Fuerte, implacable, eternamente libre y vivaz.

Un abrazo a todos.

Laura

No hay comentarios:

Publicar un comentario